17 dic. 2011

El Tribunal Popular del Cordón Industrial condenó a Cargill, Vincentín y Molinos



Por Indymedia Rosario - Radio Popular Che Guevara - Saturday, Dec. 17, 2011 at 3:39 AM
rosario@indymedia.org
El 19 de noviembre se constituyó el Tribunal Popular del Cordón Industrial, una iniciativa de un conjunto de movimientos y organizaciones populares que buscaron denuncia al accionar criminal de las empresas transnacionales y nacionales, en especial las del agronegocio. Estas corporaciones, afirman, “son responsables de degradar la calidad de vida y violar los derechos de nuestros pueblos”.
El Cordón Industrial del Gran Rosario es una zona en la que se cruzan con fuerza distintos momentos de nuestra historia, distintos proyectos de país: desde aquel desarrollismo industrial que creía o soñaba con una burguesía nacional, a la destrucción del aparato productivo en aras de la especulación financiera, la ganancia inmediata, una demolición en etapas que comenzó con la dictadura genocida y completó el Partido Justicialista en los 90; ahora, mientras perdura aún como polo petroquímico, la región funciona como el corazón del modelo agroexportador-extractivista actual.
Otra constante de la región, con sus momentos álgidos y sus reflujos, ha sido la lucha obrera y popular. Si en el pasado los reclamos eran predominantementes de los trabajadores -con importantes ejemplos de organización sindical de base-, en los últimos años la preocupación medioambiental se ha ido incrementando, en paralelo con la contaminación. En algunos lugares, en barrios reconvertidos de la noche a la mañana en zona industrial por obra y arte de administraciones demasiado dispuestas a complacer a las corporaciones, la combinación de ácidos, humos, químicos industriales y agrotóxicos que caen de centenares de camiones vuelven invivible la existencia cotidiana.
En la zona se repiten los testimonios de escuelas que no pueden dar clases, de personas que se enferman y mueren por no poder mudarse de un hogar que ha perdido su valor inmobiliario, de la multiplicación de niños con alergias y adultos con cánceres. Y también se vuelven redundantes los reclamos a un Estado que en sus tres poderes no controla ni castiga, sino que al contrario, deja hacer y en algunos casos promueve la irresponsabilidad empresaria. Por todo ello, es que un grupo de organizaciones populares del Cordón Industrial impulsaron este Tribunal Popular, para investigar, organizar la información y ejercer un juicio ético como un mecanismo de autoprotección ante la orfandad en la que se encuentra la población.
La investigación, tomada por un grupo de activistas y vecinos, llevó casi un año y se concentró en tres corporaciones: Cargill, Vincentín y Molinos Río de la Plata, como ejemplos clave de una realidad de impunidad que involucra a todas las grandes empresas de la región, como promotoras y beneficiarias del modelo productivo vigente en el país.
A pesar de que el día planificado una tormenta durísima cayó durante toda la tarde, y aguó la posibilidad de realizar la jornada en el centro de la ciudad de San Lorenzo, como era la intención original, se desarrolló de igual forma. No fue sencillo, sin embargo: varias entidades se negaron a prestar sus instalaciones -algunas dieron primero el sí, pero retrocedieron al momento de enterarse del motivo de la convocatoria- y finalmente el Tribunal Popular se trasladó a Capitán Bermúdez, a una sala de la iglesia a cargo de Salvador Yaco, un sacerdote nada estándar, entre otros motivos por su alto grado de compromiso social. Se esperó un buen rato a que bajo el chaparrón, las calles anegadas, el tránsito colapsado, fueran llegando los asistentes.
Entre quienes organizaron este encuentro hablamos en primer lugar con María Elena Saludas, de ATTAC (también organizaron la Casa de la Memoria (Rosario), Semillas de Rebelión, Semillas del Futuro, Taller Ecologista, Taller Permanente de la Mujer,  La Asamblea (Granadero Baigorria), Llamamiento por la Unidad, y el Movimiento por la Unidad Latinoamericana MULCS; y adhieron una multitud más).
María Elena nos planteó con mucho énfasis que el Juicio Popular a las corporaciones es “fundamentalmente, para sensibilizar a la población y para poner en debate qué modelo de país queremos”.
- Esta es una iniciativa que se ha venido desarrollando en distintos lugares del mundo, para juzgar a las grandes trasnacionales y a este modelo neoliberal. Los principales actores del sistema capitalista, en verdad, en este momento, y desde hace tiempo, son las corporaciones trasnacionales y toda una red de protección a las mismas, hablo de la protección jurídica que tienen todas estas empresas. Pensemos en los tratados bilaterales de inversión, en el CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) una institución del Banco Mundial con sede en Washington) a donde pueden remitirse todas estas corporaciones.
Pero en verdad en este momento, este tribunal popular que estamos llevando a cabo en Capitán Bermúdez, tiene por objetivo juzgar a las 11 corporaciones trasnacionales que están sobre el río Paraná, trasnacionales y nacionales también, paradigma de este modelo del agronegocio, modelo altamente concentrador y altamente excluyente. El hecho de juzgarlas es, fundamentalmente, para sensibilizar a la población y para poner en debate qué modelo de país queremos. Ahora tenemos que debatirlo con más fuerza, luego de la muerte de Cristian Ferreyra, que ha muerto como consecuencia de este modelo, que afecta a todos los ámbitos de la vida: en lo social, en lo económico, en lo ambiental. El motivo es que todos los “callados”, todos los vecinos de estas poblaciones, los que no tienen la voz y no tienen acceso a los medios puedan expresarse y contar todas sus experiencias de lucha. Y también debatir qué caminos alternativos hay, porque nosotros no solamente decimos “no” sino que también planteamos los caminos alternativos.
Por su parte, Bruno Saccavino, de Semillas de Futuro, contó un poco del recorrido mediante el cual se fue constituyendo el Tribunal Popular:
- Este tribunal popular hace 7 meses que viene trabajando, con distintas organizaciones que se fueron sumando, tanto vecinales como ambientales y sociales, donde juntos tratamos de llevar adelante este primer tribunal popular del Cordón Industrial del Gran Rosario. Es importantísimo que se haga en este lugar básicamente porque están todas las industrias multinacionales sobre el río Paraná, con todo lo que ello implica. Obviamente que es una problemática no sólo a nivel local, sino también nacional. Acá no solamente usurpan el río y sus costas, acá el río ya no es más una fuente de vida, sino un camino transitable para llevar los alimentos hacia afuera, que en realidad los alimentos no son para la gente que los necesita y alimenta a los ganados del mundo. Estamos muy contentos porque la convocatoria es muy grande.
Entre los jurados tenemos el agrado de tener a Madres de Plaza de Mayo, pero también se han elegido representantes locales de amplia trayectoria de lucha social: el Beto Olivares, el padre Salvador Yaco, Armando Casinera. Son un montón de personas que a lo largo de su vida han peleado por un mundo mejor, esa fue básicamente la idea de por qué elegirlos.
Finalmente, dialogamos con Cecilia Bianco, del Taller Ecologista de Rosario. Especializada en la problemática de los tóxicos, nos contó con más detalle sobre los padecimientos cotidianos de la población del Cordón Industrial.
- Aquí es donde se ve cómo todo lo que se produce en nuestros campos, todas las riquezas que tienen nuestras montañas, se van por los puertos. También es evidente cómo este modelo es excluyente, genera muchísima diferencia económica. Si nos referimos a América Latina, tenemos una gran cantidad de pobres, en el orden de los 200 millones, y esto nos está diciendo que si bien toda la región es generadora de maíz, de trigo, de avena, de cebada, de soja, está muy lejos de tener dignidad en su calidad de vida.
En cuanto a los efectos que generan las trasnacionales de agronegocios en la zona del cordón industrial, una de las cosas que se ha perdido claramente es calidad del aire. Eso es algo que apenas empieza a transitar el cordón industrial uno empieza a sentir afectaciones en el sistema respiratorio y todos los que viven aquí dan cuenta a partir de casos de asma, de rinitis Y además cuando tenemos un material particulado, que es capáz de ingresar a nuestras vías respiratorias, ya empiezan a aparecer problemas a nivel cardíaco. También tenemos que ver qué pasa con el ocio, natural y necesario: los espacios para disfrutar del río se van perdiendo año a año porque las empresas necesitan disponer de zonas para el puerto y el camino de sirga, al cual todos tenemos derecho, es algo que no podemos utilizar porque están como privatizadas las bajadas al río.
Lo otro también es saber que hay vecinos que han comprado sus casas hace años y de repente se encuentran con que, de un día para el otro, ese barrio deja de ser residencial y pasa a ser industrial, a pesar de que tenemos asentamientos, hay gente y está perfectamente urbanizado. Lo que sucedió es que los consejos deliberantes, ante la entrada de pedidos de las empresas, dicen que es viable y modifican el uso del suelo y de esa manera la calidad de vida cambia completamente para los vecinos a partir de que cambia la escala de la empresa o tenemos otra empresa.
Respecto de la contaminación vinculada a las empresas de agronegocios se han hecho presentaciones a nivel municipal y provincial, porque a nivel nacional la jurisdicción respecto de los recursos es de las provincias. Vienen con respuestas muy lentas de parte de la provincia. De parte de los municipios la realidad es que no están provistos de toda la tecnología necesaria, como por ejemplo para medir la calidad del aire. Respecto de este tema tenemos que soportar que exista un convenio entre las empresas de agronegocios y la provincia de Santa Fe para hacer las mediciones de la calidad de aire. Es increíble cómo este modelo no alcanza para generar los propios recursos para el Estado e independizarse y poder hacer mediciones como corresponde sin necesidad de hacer ningún tipo de asociaciones con otros particulares, privados en este caso.
La sentencia
Luego de la presentación de los informes y los testigos -vecinos, activistas y un concejal mandato cumplido de Villa Gobernador Gálvez que narró con detalle como el ex-menemista, ahora kirchnerista Pedro González le entregó un barrio a Cargill- el Tribunal Popular declaró culpables a las empresas Cargill, Vincentín y Molinos Río de la Plata por “violar los derechos de los pueblos, a la soberanía nacional ; por violar los marcos normativos y jurídicos; por violar los derechos de los trabajadores, y los derechos a la salud , y a vivir en un ambiente sano; por violar los derechos de información, comunicación, educación, circulación. Y sobre todo por violar los derechos humanos y los derechos de la naturaleza , agudizando un verdadero genocidio silencioso”.
El Tribunal estuvo encabezado por Nora de Cortiñas (Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora) y Mirta Baravalle  (Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora), junto a Maria Teresa Nuñez (Federación Judiciales Argentina – CTA), María Elena Saludas (Miembro de ATTAC – CADTM Argentina), Salvador Yaco (Cura Párroco de Parroquia Santa Catalina – Cap. Bermúdez), Norberto Olivares (Abogado – Miembro de la Liga Argentina por los  Derechos del Hombre) y Armando Cassinera (Ingeniero Agrónomo. Trabajador del CONICET)
La sentencia completa se puede leer aquí : http://argentina.indymedia.org/news/2011/11/800940.php
Sitio del Tribunal: http://tribunalpopulargranrosario.blogspot.com/

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