6 mar 2011

Las tóxicas declaraciones del gobernador Hermes Binner



El pasado viernes 25 de febrero, el gobernador de Santa Fe, doctor Hermes Binner, realizó una serie de declaraciones radiales en las que se refirió a las fumigaciones con glifosato, pidiendo “desmitificar” su toxicidad y aduciendo que su “uso racional” puede convivir con la “protección de la salud”.
En el marco de la reciente resolución de la Justicia de San Jorge, al oeste de la provincia de Santa Fe, en la que se ratificó el fallo que hace dos años puso coto a las fumigaciones a no menos de 800 m para las terrestres y de 1500 m para las aéreas, el gobernador de la provincia salió a marcar la cancha, a sentar posición de cara a las elecciones de este año frente a los grupos sojeros que desde hace más de una década contaminan y destruyen la tierra con su modelo biotecnológico a base de agrotóxicos y semillas modificadas genéticamente.
El gobernador apuntó que “hay que desmitificar sobre las cuestiones tóxicas de este producto. Usado convenientemente, y regulado de acuerdo a lo que se quiere realizar, puede convivir perfectamente con el uso racional y la protección de la salud”. No hay lugar para dobles interpretaciones: la clara defensa de un supuesto “uso responsable” o “racional” de un producto ya ampliamente catalogado como altamente tóxico por estudios de la OMS lo posicionan sin titubeos del lado de las corporaciones sojeras.
Por si quedara alguna duda al respecto, el gobernador “socialista” se refirió también a las innumerables denuncias de cáncer, malformaciones y otros problemas sanitarios ocasionados por la fumigación con agrotóxicos, aduciendo que “surgen siempre denuncias de que hay más casos de cáncer, y si vamos a las estadísticas eso no está. Hay que ver claramente cuál es el beneficio y el perjuicio que provoca [el glifosato], y [si] el menor perjuicio a la salud justifica el no uso ante el mayor beneficio económico que puede producir el producto”.
El señor gobernador, médico especialista en medicina del trabajo, parece haber olvidado su antigua profesión. Claro, tantos años en el poder, primero como intendente, luego como gobernador, confunden al más pintado. Está más que claro: la salud de la gente puede esperar, puede ponerse en riesgo (un riesgo “menor”) si el beneficio que tributa el modelo productivo es “mayor”.
La defensa de la salud es un derecho irrenunciable de los pueblos. El derecho a un ambiente sano, con prácticas económicas sustentables y respetuosas de la vida y la cultura de sus habitantes son derechos consagrados nacional e internacionalmente. Y evidentemente, sólo los pueblos podrán defenderlos, manifestándose y repudiando este modelo de exclusión y muerte, proponiendo otros modos de producción alternativa, con una relación más armónica con la naturaleza, y que incluya a las inmensas mayorías desempleadas y hambrientas que año tras año son expulsados del campo.

Llamamos a repudiar los dichos del señor gobernador Dr. Hermes Binner y a sus aliados políticos, denunciando su abierto posicionamiento a favor del modelo agro-biotecnológico y de los intereses corporativos que a éste impulsan.
Denunciamos también la complicidad de los grupos opositores, que hasta el momento no se han pronunciado coherentemente a favor de la salud de los pueblos fumigados, jugando un papel meramente funcional al modelo sojero y sus bondades tributarias.

¡Paren de fumigarnos, paren de rematar la salud del pueblo santafesino!

¡Por un modelo agrario inclusivo, democrático, diversificado y sustentable!

¡Basta de hambre, miseria y sojización! ¡No al saqueo y la contaminación!

San Jorge: La Justicia ratificó el fallo que limita a las fumigaciones.



San Jorge.- El titular del Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil, Comercial y Laboral Nº 11 de San Jorge, Tristán Martínez, resolvió prohibir a perpetuidad la fumigación en campos adyacentes al barrio Urquiza de esta ciudad. Así definió el amparo presentado por los vecinos que en marzo de 2009 denunciaron a la justicia problemas de salud a partir de la aspersión de agroquímicos en esos terrenos.
En las consideraciones del fallo, sin precedentes en la materia, el magistrado enumeró una serie de recomendaciones tendientes a preservar la salud humana y el medio ambiente.
Martínez consideró estudios científicos y el fallo de la Cámara de Apelaciones Nº 2 de Santa Fe, que a fin de 2009 avaló la medida preventiva en los términos establecidos en el amparo y emplazó al Ministerio de Agricultura, Ganadería, Industria y Comercio de la provincia a que presentara un estudio conjunto con la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y se expidiera acerca del grado de toxicidad de los químicos utilizados en las explotaciones agrarias y por consiguiente, la conveniencia de continuar o suspender las aspersiones en el área en cuestión.
También pidió al Ministerio de Salud que efectuara un estudio en los barrios comprometidos para discernir si a partir de la suspensión de las fumigaciones disminuían las afecciones en los vecinos.
Según las consideraciones de Martínez, de los informes solicitados "no se advierte que se haya dirimido en concreto sobre la continuidad o suspensión de las fumigaciones, aunque sí se deduce que la segunda opción es la más indicada para el caso".
Desacato. La casa de altos estudios y el Ministerio de Salud emitieron sus respectivos informes, pero el de la Producción no acató la orden y evitó expedirse sobre el tema, más allá de que la solicitud provino de la Justicia. Esto fue determinante para el fallo final de Martínez, quien consideró que "esa omisión, sumado a que la provincia de Santa Fe no se expidió cuando se le requirió su manifestación en la medida de su interés, comienzan y terminan por dirimir la cuestión por el propio peso de su rol".
A través de los informes de Salud y de otras fuentes primarias claves logradas por el Juzgado, el magistrado determinó que hubo una notable disminución de afecciones denunciadas por los vecinos mientras se suspendieron las fumigaciones. Esto "puede asociarse a la ausencia de un factor ambiental en dicho período", sostuvo el juez en el fallo. "No se pudo concluir de modo irrefutable que la disminución de las consultas (médicas) entre ambos períodos se deba a la prohibición de fumigar. No obstante, esa hipótesis parece ser la más plausible”, enfatiza la sentencia.
“No surge con grado de convicción que sea conveniente continuar con las fumigaciones sino todo lo contrario. Releídas las conclusiones, observaciones y recomendaciones, el panorama se presenta abrumador y la sensación es que se está lejos de todo”, a la hora de justificar la utilización de agroquímicos. “Para muestra sobra con la actitud asumida por la provincia de Santa Fe”, indica el fallo.
“El resultado no puede ser otro que continuar con la prohibición impuesta, ya que de lo aportado por los accionados no surgen elementos que avalen otra solución”, expresa el documento, y agrega que “más que desde el llano, hay que evaluar las distancias desde arriba, para darse cuenta de la magnitud de la superficie destinada a la producción −zona rural− en relación a lo que puede llegar a ser la de un radio urbano. Un punto en el espacio”, dijo Martínez.
Uso y manejo. “El manejo de fitosanitarios debe ser realizado teniendo en cuenta todos los factores que puedan comprometer su uso. En aquellos casos en que los posibles efectos sobre la salud humana son motivo de discusión no resuelta, el uso de los mismos debe ser tratado adoptando las medidas necesarias para preservar el desarrollo humano”.
“Es necesario que se implementen mejoras sustanciales en los sistemas de control y en la forma en que se desarrolla la gestión y aplicación de fito-
sanitarios”.
El fallo de Martínez destaca la importancia que reviste la educación a todos los niveles: “De los profesionales de competencia en cada área, de los aplicadores y de la población, que en general evidencian gran desconocimiento sobre la peligrosidad que presenta la manipulación de las sustancias químicas”.
El magistrado se apoyó en el informe de la UNL, y una parte transcribe en el fallo. “No existen agroquímicos inocuos. Todas las sustancias de uso fitosanitario, entre las que se incluye el glifosato, presentan toxicidad y por ende algún grado de peligrosidad, tanto en casos de exposición agudo como crónica”.
“La seguridad del uso de los fitosanitarios depende de la forma de aplicación y del conjunto de medidas que aseguran el uso adecuado, regulado y controlado del mismo. Las condiciones climáticas y tipos de suelo definen la movilidad del glifosato y su metabolito Ampa (ver aparte). Se comprobó que existe riesgo potencial de transporte de glifosato y de Ampa a las aguas subterráneas y superficiales, aumentado por el uso de fertilizantes fosfatados”.
Toxicidad. En este punto del fallo Martínez comenzó a delinear la afectación de los productos químicos aplicados al agro sobre el medio ambiente y enfatiza que “la toxicidad de los formulados comerciales con glifosato (Roundup y otros) fue documentada en estudios científicos independientes, para distintos organismos que componen la biodiversidad de nuestra región” y realiza una síntesis de la acción de los químicos sobre animales, plantas y el suelo.
También indica que “los productos formulados de glifosato que contienen Poea son más tóxicos que otras formulaciones. Gran parte de la ciencia internacional investiga los efectos del glifosato puro o en formulas comerciales distintas a las que se emplean en Argentina. Por lo que se hace necesario diseñar estudios locales evaluando los efectos de los productos empleados en el país. Más si se tiene en cuenta que el glifosato, recientemente clasificado como perturbador endócrino, podría tener efectos adversos incluso en exposiciones a dosis bajas, consideradas como seguras”.
El fallo también analiza los efectos de los agroquímicos en los cursos de agua dulce, hace hincapié en diversos estudios científicos y deriva en la necesidad profundizar los estudios, así como establecer sistemas de disposición de los envases descartados.
Restricción. En abril de 2009, días después de presentado el recurso de amparo por parte de los vecinos contra los propietarios y explotadores de campos linderos al vecindario, Martínez resolvió suspender en forma preventiva la fumigación con todo tipo de fitosanitario a una distancia de 800 metros para aplicaciones terrestres y 1.500 para el caso de aspersiones aéreas.
Tanto los propietarios de los campos, sembrados en su mayoría con soja y maíz transgénicos, la Municipalidad y el gobierno de la provincia −a través del Ministerio de la Producción− apelaron la medida judicial.
En diciembre de 2009 la Cámara de Apelaciones Nº 2 de la ciudad de Santa Fe ratificó el fallo de primera instancia del juez Martínez, dio lugar a la apelación de la Municipalidad local y la eximió de las costas de la demanda y rechazó el recurso interpuesto por el gobierno de la provincia de Santa Fe, al que condenó al pago de costas.

Por primera vez
Es la primera vez que la Justicia impone distancias de aspersión en forma gráfica, más allá de la ley provincial Nº 11.723 que establece una escala por toxicidad. También es la primera vez que se establece el principio de precaución ante la sospecha de la toxicidad. El fallo pide que sean los demandados quienes demuestren y no los damnificados.

Fuente: Diario La Capital 25-02-11

14 dic 2010

Día mundial de la Soberania alimentaria en Rosario.

Agroquímicos: El ataque al glifosato no es una caza de brujas. Es revelar la trama de las falacias del discurso que lo defiende.


El 6 de diciembre de 2010, el Diario “La Capital” de Rosario publicó la nota "Hay una guerra contra el glifosato que se ha vuelto una caza de brujas". No se trata de una caza de brujas, sino de destapar las falacias del discurso que defiende el uso casi indiscriminado de los agroquímicos en general y del glifosato en particular. 

Claudio Lowy Buenos Aires, 8 de diciembre de 2010.


Con la intención de defender ese producto clave para el sistema de siembra directa, la nota informa que visitaron el diario “La Capital” de Rosario, Argentina, las siguientes personas: Luis María San Román, Gustavo Sutter Schneider y Patricio Lamas, presidente, secretario y miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Rural de Rosario, respectivamente; Mauricio Fargioni, de la Cámara de Empresas Agroaéreas de Santa Fe, y los científicos Alberto Etiennot, Augusto Piazza y Cecilia Travella. Fueron recibidos por el gerente general del diario, y el jefe de redacción, Daniel Abba. En una extensa charla, manifestaron su preocupación por el miedo generado en la población sobre el uso de los agroquímicos, pero sobre todo del glifosato. 

Mentiras, tergiversaciones y ocultamientos 

La nota (http://www.lacapital.com.ar/la-region/Hay-una-guerra-contra-el-glifosato-que-se-ha-vuelto-una-caza-de-brujas-20101206-0056.html) contiene mentiras, tergiversaciones y ocultamientos. 

Para no abusar del espacio ni del interés y la voluntad de los lectores, sólo señalaré las mentiras. Dejo para otra oportunidad la tergiversación de los estudios que muestran los daños que produce el glifosato, los ocultamientos de los problemas y de las medidas preventivas tomadas en otros países y las referencias a científicos vinculados a Monsanto como si tuvieran independencia de criterio y fueran incuestionables. Tampoco me referiré a la responsabilidad de los aeroaplicadores. 

Habiendo pasado 10 días de la publicación, y no habiendo encontrado desmentida alguna en los medios, considero que es cierto que los entrevistados dijeron lo que aparece en la nota. 

¿Mentirosos o ignorantes? 

Científico Piazza: El glifosato es un herbicida de categoría cuatro, banda verde, por una clasificación internacional basada en la Organización Mundial de la Salud que define a los productos por su toxicidad aguda y por la cantidad que debe utilizarse para que resulte tóxico. Van desde la banda roja, amarilla, azul y verde. La verde no implica que sea inocuo, pero sí que probablemente no cause riesgo si se lo utiliza como es debido. Vemos que se está asustando a la gente cuando no hay motivos para tanta alarma; la exposición que tiene la población no es importante como para asustarse de esa manera. 

Científico Etiennot: Hasta ahora no se ha observado ningún problema que justifique un cambio en la categoría. El glifosato sigue en la banda verde. Si hablamos con seriedad, no podemos decir que es inocuo, de la misma manera que rechazamos a los que dicen que sí produce alteraciones. Y recordamos que se viene aplicando desde hace más de 40 años en 150 países y en ninguno tiene los reclamos que tiene en la Argentina. El Senasa no ha sacado ninguna prohibición del producto, ni le cambió la categoría. 

Tanto Piazza como Etiennot faltan a la verdad, ya sea porque mienten o por ignorantes. Ambos han hecho reiteradamente esta afirmación, tanto en entrevistas mediáticas como en exposiciones. 

El Informe del 10 de septiembre de 2010 de la Comisión de Expertos que la Universidad Nacional del Litoral constituyó a efectos de dar cumplimiento a la demanda de la Sala Civil II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de la Ciudad de Santa Fe en los autos caratulados “Peralta Viviana c/ Municipalidad de San Jorge y Otros s/ Amparo”, dice: 

“El glifosato está clasificado como clase III (OMS, 2009) y así está registrado en el SENASA.“ 

Que se sepa la verdad 

La nota la terminan las palabras de San Román, como síntesis de lo que buscan los productores, aeroaplicadores y científicos, terminan: “Hay una buena predisposición de los productores para hacer las cosas debidamente. No decimos que nos den la razón, pedimos que se sepa la verdad, y que se lleve tranquilidad a la gente para que no se preocupe sobremanera”. 

La verdad es que tanto Piazza como Etiennot faltan a esa verdad que reclama el presidente de la Sociedad Rural de Rosario; y son los científicos que fueron con él al diario para participar de la nota. 

Es claro que ese discurso no lleva tranquilidad a la gente; al contrario, muestra que los representantes institucionales de quienes utilizan y promueven el uso masivo de agroquímicos y los científicos que defienden este sistema productivo, no están interesados en la salud, bienestar y tranquilidad de la gente, sino exclusivamente en sus propios intereses, sin importar los daños y/o los riesgos a los que puedan someter a las poblaciones afectadas. Para ello están dispuestos a mentir públicamente, y también a apoyar y promover esas mentiras públicas. Salvo, claro está, que sean ignorantes del tema que están tratando; en cuyo caso no deben presentarse ni deben ser presentados como científicos. 

El trabajo, la lucha, la militancia 

Vale señalar que de ninguna manera la categorización como clase III del glifosato es indicativa de su toxicidad real ni de los daños y riesgos a que somete a las personas que lo aplican y padecen; pero esto no es objeto de esta nota. 
Una red de personas e instituciones de Argentina estamos trabajando hace ya casi dos años para lograr el cambio de metodología en la clasificación de los agroquímicos, para que no sólo refleje las toxicidades letales agudas, sino también las subletales y las crónicas; que se aplique el principio precautorio definido por ley a los productos que se aplican y de los que no se conocen todas las toxicidades; y que las personas que hagan las evaluaciones tengan reconocida independencia de criterio. Después de conseguir que el Defensor del Pueblo de la Nación emitiera la Resolución 147/10, ahora, amparados en el artículo 14 de la Constitución Nacional, peticionamos al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación que la ponga en práctica. 
Somos muchos los que estamos trabajando, luchando y militando en contra del uso de los agroquímicos que están causando daños sociales, ambientales y económicos de una magnitud hasta ahora desconocida; que están enfermando a la gente que los manipula y a la que vive en zonas aledañas a donde se aplican casi sin control, así como a las personas que compran y consumen alimentos contaminados con estos productos. 

Ese trabajo, esa lucha y esa militancia persiguen un objetivo mucho más integral: la consecución de un sistema agroalimentario que distribuya y diversifique la producción, que recupere y construya soberanía alimentaria, articulando las diversas alternativas agroecológicas, de la vía campesina, de la agricultura familiar y del trabajo solidario. 
Como dice el título, no estamos a la caza de brujas. Estamos revelando la trama de las falacias del discurso de los promotores del sistema de monocultivo extensivo con agroquímicos, del cual el sistema transgénico es sólo el último eslabón. 



Claudio Lowy – ecolowy@yahoo.com.ar – Tel: 0054-11-15-6467-5187

Reclasificación de agroquímicos en Argentina, petición al ministro de agricultura de la Nación con más de 3000 adhesiones


El 25 de Noviembre de 2010, se le entregó al Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación la Petición para el cambio de la metodología de clasificación de los agroquímicos. 

Es el segundo tramo del trabajo, la militancia y la lucha que ciudadanas y ciudadanos, tanto en forma individual como articulada en organizaciones no gubernamentales y redes, vienen realizando desde Julio de 2009. El tramo anterior conclutó el 12 de Noviembre de 2010, cuando el Defensor del Pueblo de la Nación emitió la Resolución 147/10, recomendándole al Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación que impulse la modificación de la metodología que le fuera requerida. 

Esta nueva Petición, individualizada por Mesa de Entradas del Ministerio como Expediente Nº 5010439989 está dirigida al Sr. Ministro Julián Andrés Domínguez, con el objeto de que el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación que impulse la modificación de la metodología que le fuera requerida. 

Esta nueva Petición, individualizada por Mesa de Entradas del Ministerio como Expediente Nº 5010439989, está dirigida al Sr. Ministro Julián Andrés Domínguez, con el objeto de que el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, o en su caso a quien sea derivada la Resolución 147/10 del Defensor del Pueblo de la Nación, impulse las medidas necesarias para modificar la metodología utilizada en la clasificación de toxicidad de los agroquímicos, de manera tal que: 

1) Abarque al conjunto de todos los daños a la salud que el producto pueda ocasionar (letal y subletal, agudo y crónico) 

2) Hasta tanto se realice la revisión de la clasificación, los agroquímicos aprobados que no tengan evaluado el grado de su toxicidad en las dosis subletales y crónicas, sean clasificados como “I.a: sumamente peligrosos, muy tóxicos” e identificados con banda roja. 

3) Los formulados de los agroquímicos sean clasificados con la toxicidad mayor, que puede corresponder a la del componente más tóxico o al formulado considerado integralmente. 

4) Los estudios sobre los que se basan las clasificaciones de los agroquímicos, deben ser realizados por entidades de acreditada y reconocida independencia de criterio. 

En la Petición se adjuntaron: 

Copias y originales de las 3025 adhesiones de ciudadanas y ciudadanos argentinos de los más diversos lugares del país que desempeñan las más variadas actividades, y manifiestan con su firma y su documento de identidad, en planillas de papel, el rechazo a los riesgos y daños a la salud que generan los agroquímicos, adhiriendo al Requerimiento al Defensor del Pueblo para que recomiende al Poder Ejecutivo la modificación de la metodología de clasificación de los agroquímicos, que fuera individualizada la Actuación 1680/10. 

La Resolución 147/10 del Defensor del Pueblo de la Nación. 


www.dpn.gob.ar/areas.php?id=01&ms=area3 

El Punto 8 del Informe de la Universidad Nacional del Litoral: “Conclusiones, Consideraciones y recomendaciones generales”, respondiendo a la Demanda de la Sala Segunda de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de la Provincia de Santa Fé. Dicho punto expresa, entre otros:

“…partes de los riesgos, prevenciones y estudios que habría que hacer y tener en cuenta, y que no se hacen, para limitar los daños de los agroquímicos a la salud y al ambiente, así como reconoce daños originados en el uso de los formulados del glifosato que son sistemáticamente ignorados.” www.unl.edu.ar/noticias/media/docs/Informe%20Glifosato%20UNL.pdf 

El informe del 1er ENCUENTRO DE MEDICXS DE PUEBLOS FUMIGADOS realizado en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba en agosto de 2010, que en uno de sus párrafos dice: 

“…doce millones de argentinos son fumigados directamente, es decir que, reciben una parte suficiente de esos 300 millones de litros de agrotóxicos sobre sus casas, escuelas, parques, fuentes de agua, predios deportivos, lugares de trabajo: sobre sus vidas. Esta población es la población a cargo de los médicos de los pueblos fumigados, en la que observamos incrementos alarmantes de grandes y significativas cantidades de cánceres, malformaciones y trastornos reproductivos, hoy ya inocultables. “ 


www.hoylauniversidad.unc.edu.ar/2010/septiembre/primer_encuentro_pueblos_fumigados_2010.pdf 

La aprobación y clasificación de los agroquímicos es incumbencia de la Nación. Las provincias y los gobiernos locales tienen la incumbencia de fijar las zonas libres de pulverizaciones de agroquímicos; estas distancia es mayor cuanto mayor es la toxicidad del producto. 

El monocultivo extensivo sustentado en el uso masivo de pesticidas y fertilizantes es altamente riesgoso e insostenible ambiental, social y económicamente. 

La reclasificación de los agroquímicos alejará las pulverizaciones de los lugares donde la gente desarrolla su vida, a la vez dejará franjas libres alrededor de las poblaciones y de los barrios, donde se podrá desarrollar la agricultura familiar y la campesina, articulada con las diversas técnicas agroecológicas, buscando garantizar la soberanía alimentaria de esas mismas poblaciones. Y comenzar allí el cambio de sistema agroalimentario que propugnamos. 

Contactos 

Claudio Lowy- ecolowy@yahoo.com.ar – Tel (011) 15 6467 5187 

Carlos Vicente – Acción por la Biodiversidad – RENACE - info@biodiversidadla.org 

(011) 15 6308 8809 


Medardo Ávila Vazquez – Cátedra de Pediatría – Fac. Ciencias Médicas – UNC – Médico de pueblo fumigado. medardoavilavazquez@yahoo.com.ar – tel (0351) 15 5915933 


Silvana Buján – Bios Argentina – RENACE - silvanabujan@yahoo.com.ar – 


Tel: (0223) 15 5019937 

Javier Rodríguez Pardo – Movimiento Antinuclear del Chubut (MACH) – RENACE-UAC - machpatagonia@gmail.com