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22 sept 2011

Comunicado MNCI - Marcha en Sumampa contra la minería a cielo abierto


Marcha en Sumampa contra la minería a cielo abierto


Vecinos y vecinas de Sumampa marcharon el 16 de septiembre de 2011 junto con una delegación del MNCI contra la minería a cielo abierto.

Compañeros y compañeras de todas las organizaciones que componemos el MNCI marchamos el 16 de septiembre en apoyo a los pobladores y pobladoras de Sumampa.

Sumampa es un pueblo de unos 8200 habitantes en la ciudad y unos 32 parajes campesinos, en el centro sur de Santiago del Estero, a unos 28 kilómetros de Ojo de Agua, donde se encuentra la Universidad Campesina del MNCI en construcción. En la zona hay 1827 productores ganaderos, con un promedio de 100 vacas y 200 chivas por familia, identificados por el Censo Agropecuario.

Hace unos 5 años, un equipo de geólogos del CONICET descubrió en la zona materiales conocidos como "tierras raras", con alto valor en el mercado tecnológico y en la industria bélica. Este año, la empresa Gaya Energy, de capitales canadienses, comenzó tareas de exploración en el paraje Jasimampa, en un territorio de pastoreo comunitario, sin autorización de los pobladores.

Estos, alarmados por la intromisión en el paraje, realizaron una manifestación el mes pasado contra las operaciones mineras, siendo desalojados por la fuerza policial enviada por el Juez de Santiago Capital Darío Alarcón, ex defensor del pueblo de Santiago. Los vecinos se manifestaron en contra de las prácticas mineras, mostrándose conocedores de las experiencias de Veladero en San Juan y Alumbrera en Catamarca, de contaminación del agua, división de las poblaciones enfrentamiento por los territorios.


La empresa Gaya Energy está realizando en el pueblo una supuesta "encuesta" a los vecinos, que es en realidad una entrevista personalizada que busca convencer a los pobladores los supuestos beneficios de las prácticas mineras. Además se están realizando reuniones en las escuelas instando a los docentes a convencer a los chicos y chicas de lo buena que es la minería y a aceptar donaciones para predisponerlos en su favor. Estas prácticas también las vemos habitualmente en terratenientes de la provincia en sus intentos de desalojos de pobladores para apropiarse de sus tierras. A esto se suman falsos datos de difusión sobre la composición de la población, de las posibilidades ganaderas. Se han presentado poco serios informes ambientales que presentan contaminación en zonas sin fuentes de polución en un intento de justificar el uso masivo de agua que la nueva minera requeriría.


Desde el MNCI nos manifestamos en contra de la minería a cielo abierto y anteponemos como fundamental el derecho de las comunidades a decidir sobre su vida y sus territorios, así como el respeto a la vida natural y al agua limpia que vulneran mortalmente las prácticas mineras. Por eso marchamos el viernes 16, junto con los vecinos del lugar, unas 400 personas, escrachando la oficina de la minera y la comisaría del pueblo. Terminamos con un acto frente al club Unión Argentina, con una interesante discusión de los vecinos y con aportes de información sobre los perjuicios de las actividades extractivas.
La movilización de los pueblos detiene los intereses de las corporaciones, que envenenan el agua y la tierra y se apropian de lo que es de todos y todas.


Ni un metro más, la tierra es nuestra

Somos tierra para alimentar a los pueblos

Movimiento Nacional Campesino Indígena

CLOC Vía Campesina

28 jul 2010

Contra "Los trenes de la muerte"




El sábado 8 de mayo, en el día de la minería, se realizó en Puerto General San Martín, ubicada en el Cordón industrial del Gran Rosario, una actividad en contra de la megaminería contaminante. La actividad se realizó en solidaridad con los vecinos de la asamblea “El Algarrobo” de Andalgalá, en repudio al saqueo de los recursos naturales estratégicos en manos de empresas multinacionales, y en denuncia por los efectos devastadores que genera este tipo de actividad extractiva sobre el medio ambiente, y los impactos sociales que genera.
Puerto San Martín, es una localidad muy particular, porque allí arriban los “trenes de la muerte”, donde desembarcan y se llevan los metales extraídos de la cordillera; dejándonos únicamente contaminación.


¡En Andalgalá no pasarán!

Marzo 2010
El pueblo de Andalgalá se encuentra actualmente en pie de lucha contra la instalación y construcción en curso de un nuevo proyecto minero al norte de la ciudad, cínicamente denominado mina de “Agua Rica”. Se trata de un proyecto que viene a continuar la política de saqueo y contaminación que estas industrias, con la colaboración y complicidad de los gobiernos local y nacional, vienen desarrollando desde hace años a costa de la vida de sus habitantes. Los vecinos y vecinas, autoconvocados en la Asamblea El Algarrobo, vienen enfrentando a la minería a cielo abierto y este último tiempo han protagonizado un proceso de lucha contra este y otros proyectos que amenazan su salud, su tierra y su propia permanencia en el pueblo. Han salido masivamente a las calles y llevado adelante una pueblada con grandes implicancias sociales y políticas.

Un poco de historia: el caso de Mina La Alumbrera.

Los andalgalenses ya conocen ampliamente las consecuencias de este tipo de emprendimientos, dado que desde hace trece años funciona allí la ya conocida minera La Alumbrera, tal vez el caso testigo de lo que estos mega-proyectos implican para los que adolecen su vecina instalación. No está de más recordar algunos datos ilustrativos para dimensionar sus repercusiones: se trata de una industria extractiva a gran escala, altamente tecnificada y muy diferente de la tradicional minería, que se emplaza en enormes extensiones de territorio y utiliza, para la extracción de los diferentes minerales (entre ellos, cobre, oro y plata) miles de toneladas de metales pesados y químicos altamente tóxicos como el cianuro. Asimismo, la cantidad de agua que este proceso requiere es terriblemente extravagante: se toman de los acuíferos locales 66 mil litros de agua por minuto, los cuales son, luego del procedimiento, irremediablemente contaminados y devueltos a los piletones o diques que operan de gigantescos basureros mineros y drenan sus desechos a las napas subterráneas.

Las derivaciones de este tipo de mega-proyectos no se hacen esperar, y afectan de manera dramática a las poblaciones que desde hace años viven allí. El uso indiscriminado del agua (la cual, de acuerdo al convenio establecido entre las empresas y los gobiernos, no es pagada por aquéllas) provoca su escasez generalizada en el pueblo, y una contaminación irreversible de los cursos de agua, que genera graves enfermedades entre los habitantes, siendo la más extendida el cáncer.

Existen otros impactos provocados por el accionar de estas empresas, como la destrucción de la geografía y el ecosistema local, con la consecuente pérdida de biodiversidad y la desertificación. Sucede que, durante la extracción, se utilizan cientos de toneladas de explosivos para dinamitar otras tantas toneladas de roca, arrasando con el paisaje y las formaciones naturales de la tierra. Así, va avanzando un panorama de desolación y muerte que destruye el hábitat natural de incontables especies autóctonas y amenaza con la perentoria expulsión y el éxodo masivo de las poblaciones allí ubicadas.

Por otro lado, las empresas, haciendo gala de su pretendida “responsabilidad social empresaria” y su política de “inserción social”, intentan mostrarse como los máximos guardianes de una supuesta “sustentabilidad” a través de un trabajo de divulgación entre los habitantes, que sólo ofrece mezquinas y falsas expectativas de “trabajo”, “progreso” y “producción responsable”. Tras trece años de funcionamiento, La Alumbrera ha significado exactamente todo lo contrario para los pueblos aledaños, siendo hoy en día Andalgalá una de las ciudades más pobres de Catamarca (evidenciado en la crisis financiera del municipio local), sin trabajo digno ni estable para las mayorías y con un creciente deterioro ambiental que repercute directamente sobre las fuentes de sustento de los pobladores y pobladoras.

Resistencia y pueblada contra Agua Rica

Agua Rica es, como adelantábamos, un nuevo proyecto minero de la Yamana Gold Inc. con una extensión tres veces mayor que el de La Alumbrera y que viene siendo resistido desde su anuncio por los habitantes del pueblo y las comunidades originarias diaguitas, quilmeñas y calchaquíes cortando las rutas, bloqueando la entrada y salida de los gigantescos camiones que transportan el mineral en roca, denunciando y concientizando a través de campañas de difusión y accionando por vías legales. La única respuesta que han tenido de los gobiernos locales ha sido la represión más brutal, la persecución y el terror que infunden a través de amenazas y detenciones, violando los derechos humanos más elementales y criminalizando a los y las que luchan por sus derechos a un ambiente sano y una vida digna.

Así fue cuando, recientemente, se anunció el proyecto Pilciao 16, de la minera canadiense Billinton, y que tiene entre sus planes la exploración y posterior explotación de zonas urbanas, con 29 minas proyectadas en plena ciudad. Sí, pretende avanzar con su ambición de saqueo y contaminación sobre zonas pobladas, sobre las viviendas de los propios andalgalenses. La empresa ofrece a los habitantes una serie de indemnizaciones para que se vayan y dejen el pueblo, como nos relataba una compañera de la Asamblea El Algarrobo, el espacio autoconvocado que viene luchando contra la instalación de este proyecto.

Ante este hecho, la resistencia en Andalgalá se tornó masiva y se extendió a ciudades vecinas, como Santa María y Belén. Tras la violenta represión de la policía y la gendarmería durante un corte realizado el 15 de febrero, la movilización se transformó en una pueblada que incluyó el incendio de parte de la municipalidad y el ataque a las oficinas de la Yamana Gold. Frente a la evidente magnitud de la movilización, el gobierno local ha tenido que echarse atrás y suspender las obras “hasta que vuelva la paz social”, como dijo el intendente pro-minero, inclusive llamando a un referéndum.

Sin embargo, la asamblea El Algarrobo no se ha quedado con esto y piensan continuar con la movilización y la lucha desde abajo, hasta que la instalación de la mina se suspenda. Porque, como dicen en un comunicado, “amamos esta tierra, esta ciudad fue construida por nuestros abuelos y la seguimos construyendo, por eso es nuestra, no le pertenece a una empresa minera, ni al gobierno, esta tierra es de nosotros”.

Nicolás Moro







Entrevista a Marcela Moreno de la asamblea "El Algarrobo" de Andalgalá.

Marzo de 2010.
El lunes 15 de Febrero la ciudad de Andalgalá fue testigo de la más cruenta represión por parte de la policía catamarqueña hacia la Asamblea de vecinos autoconvocados “El Algarrobo” que se encontraban cerrándole el paso a la minera “Agua Rica”. Este nuevo proyecto minero al norte de la ciudad viene nuevamente a confirmar la política de saqueo y contaminación del capitalismo (en complicidad con los gobiernos provinciales y nacionales) de la vida y la tierra de nuestros pueblos.
Los vecinos y vecinas, autoconvocados en la Asamblea “El Algarrobo”, vienen enfrentando a la minería a cielo abierto y este último tiempo han protagonizado un proceso de lucha contra este y otros proyectos que amenazan su salud, su tierra y su propia permanencia en la ciudad. En esta oportunidad Semillas de Rebelión junto con Socialismo Libertario (Rosario) tuvimos la oportunidad de entrevistar a Marcela Moreno, integrante de la Asamblea “El Algarrobo”, en una visita realizada a la ciudad de Rosario.

¿Hace cuanto tiempo que existe la minería a cielo abierto en Catamarca?
Marcela: Hace 12 años que está La Alumbrera y está haciendo cualquier tipo de destrozos, es la que nos está dejando en ruinas.
Y la minera Agua Rica está en lo que es la ciudad de Andalgalá, ¿verdad?

M: Claro en todo Andalgalá, en el cerro La Aconquija, pero todavía no está en funcionamiento porque nosotros lo estamos deteniendo.

¿Cómo es que se le da inicio a su lucha en contra de la minera Agua Rica?

M: La lucha empieza hace como 8 años principalmente por el agua, por un mineroducto que se forma en mi pueblo. Ahí es que me reúno con personas del centro de Andalgalá y empezamos la lucha. Ahí empezamos a investigar de todo lo que era contaminación, que era el mineroducto, y como contaminaba el agua potable.

Desde entonces hicimos muchas cosas, marchas, peleamos, se unió más gente a la lucha. Tuvimos muchas mentiras por parte de las autoridades. Pasamos por muchas cosas: nos decían que éramos terroristas porque asustábamos a los niños. Éramos perseguidos. A los medios la minera le ponía plata. Recibíamos amenazas en el trabajo. Encontramos hasta papelitos donde decían que a nuestros hijos los iban a matar. Peleamos mucho, presentamos muchos papeles.

Paso bastante tiempo hasta que se suma más gente a nuestra lucha. Éramos los “autoconvocados por la vida” porque peleábamos siempre por el agua. Tratamos siempre de viajar, salir a otras provincias y llevar el problema de Andalgalá hacia otros pueblos.

El problema más grande lo tuvimos, cuando en el consejo deliberante de Andalgalá, un concejal se asusta al leer una resolución donde decía que Andalgalá iba a ser vendida, y la gente no sabía nada de que nos querían sacar de allí para venderle las tierras a una empresa extranjera... eso empezó hace como dos meses, desde que empezó el corte a los camiones de la empresa. Cuando el concejal lo ve, se asusta y empieza a llamar a todos los que estábamos en la lucha por la contaminación del agua. Y el primero que se entera es un señor llamado Aldo Flores, que enfrenta a la policía con su bicicleta, empieza a impedir el transito a las empresas en la ruta con una bandera. Allí lo único que encontró para hacer el corte es un algarrobo pequeño, hace el corte y se queda ahí la sombra, de ahí nuestro nombre “Asamblea El Algarrobo”.

Bueno con semejante decisión que el toma, entonces los demás nos adherimos al corte. Bueno y ahora allí tenemos una carpa (…) bueno tenemos de todo para poder hacer los turnos de día y de noche. Ahí armamos una carpa para dormir.

¿Cómo fueron los sucesos del día 15 de Febrero, el día de la represión por parte de la policía de la provincia?

M: Hasta el lunes ese... El lunes 15 de febrero es cuando nos enfrentamos. Nosotros nunca tuvimos armas, era todo a mano limpia, nos llevábamos de las leyes, teníamos la fe de la gente, la unión de la gente. Estaba pensado que hubiera un grupo de 10 personas para que las camionetas no pasen. La cuestión es que llegaron ellos, y le pedimos a esta gente que no se metieran para que no hubiera violencia y no hubiera problemas. Ese era el mandato de la asamblea, que no hubiera problemas, y bueno al ser votado en la asamblea eso se respeta... Por supuesto las cosas no suceden pacíficamente y ahí nos empiezan a pegar sin mesura, a algunos, entre ellos yo, nos llevan a la comisaría. Intentan llevarse a un segundo grupo, y como no los podían levantar llevaron gas y pimienta y nos echaron en la cara, no podíamos respirar, al no poder defendernos nos arrastraron por el ripio. Muy lastimados porque claro allí hay arena y piedras. Fuimos muy golpeados. Nos apuntaban al pecho, mujeres, chicos heridos, hay un bebe de tres meses con un tiro en las piernas, un niño de 5 años con un tiro en el estomago que lo llevaron a Catamarca. Era una guerra, había gritos, tiros, bombas, largaron los perros que llevaban.

¿Cómo es la reacción de la gente del pueblo al enterarse que estaban siendo reprimidos por la policía?

M: Una radio local estaba transmitiendo lo que pasaba y entonces ahí el pueblo se entera. Y decide dividirse en tres partes: estar en el corte para que no sigan pasando las máquinas, otro grupo en la puerta de la comisaría donde estábamos algunos de nosotros presos y el otro estaba en el centro de la ciudad de Andalgalá por la gente que habían llevado ahí.

Una asamblea ya no podía controlar a un pueblo enojado. Hicieron todo lo que pensaban que tenían que hacer, quemaron la municipalidad. Los chicos corrían. La gente los ayudaba porque bien sabían que el juez de la ciudad y la fiscalía dio la orden de la represión, junto con el intendente que, por supuesto, se escaparon.

Pero no la sacaron muy barata porque los muchachos resistieron, “lo hicieron sonar”, le quitaron los cascos, le dieron una paliza al equipo especializado, que no te imaginas. Ahí es cuando se retiran (...) La bronca por ver los que nos habían hecho a nosotros, se metían por los montes, por los pies de los cerros, es impresionante ver como salía gente de todos lados (...) Tenemos el peso de toda nuestra lucha de que sos responsable de la vida de un pueblo, de repente ver a un pueblo ahí, era un alivio muy grande para mí.

Hubo un cambio en la respuesta de la gente, porque al principio, antes de que estuviera la asamblea, el corte, la gente como que estaba un poco más alejada (…) ellos nos tenían a nosotros como los salvadores (…) pero en el momento en que nos querían desalojar, que había policía de afuera, y se escuchaba la radio que avisaba, decía aguante la asamblea y pedía:- por favor, pueblo, apúrese…y la gente llegó.

¿Les abrieron causas judiciales?

M: Si, estamos haciendo denuncias, tenemos abogados (…) A mí por ejemplo me estuvo buscando la policía antes de venirme (…) a uno de mis compañeros fueron y le hicieron un allanamiento y no sabemos por qué, el no aviso a la asamblea, no sabemos que es lo que buscaban, le revolvieron todo en la casa, lo acusaron de golpear a un periodista y de quitarle la máquina…

¿Y luego de la represión como siguió la asamblea?

M: Sentimos como que ganamos una batalla, pero a la vez nos estamos mentalizando de que vamos a tener que volver a resistir porque la minera sigue con la idea de instalar la planta. Está suspendida por ahora la instalación, pero las camionetas las vemos que circulan en Andalgalá, hacen reuniones, dicen que están tomando gente para trabajar en ellas.

Esta resolución para vender las tierras de Andalgalá a la minera ¿por quiénes está firmado?

M: Y muchos, está firmado y sellado por el Concejo Deliberante de la Municipalidad de Andalgalá y la secretaría de Estado de Minería de la provincia de Catamarca, José Guillermo Sinner es el secretario y allí aparece su firma.

¿Cómo piensan llevar adelante esa resolución que hizo que empezara este conflicto?

M: (…) lo que nosotros anduvimos haciendo, como yo le llamo el trabajo de hormiga, es explicándole a la gente qué es lo que dice este papel. Figura que hay dos minas privadas, no sabemos de quién (…), veintinueve minas en plena ciudad de Andalgalá. Incluso llega hasta otro pueblo saliendo de Andalgalá que es Pomán y Saugil, que está pensado darle una indemnización a la gente para que se vaya y deje el pueblo.

Entonces Andalgalá dejaría de existir.

M: Claro, la gente en primer lugar dice esta indemnización nos dura un año (…) pero después qué hacemos, quién nos devuelve nuestro trabajo, quién nos devuelve nuestras tierras, nuestras casas…

Entonces la gente y el pueblo le dice no, el pueblo no se vende...Aquí están todos los pueblos por reventar, tienen su nombre, su distancia...La Aguada, Villavil, el pueblo donde yo vivo, Capillita, Colorado, El durazno, están todos...

¿Y cuál fue la respuesta oficial de este conflicto?

M: A nosotros nos dijeron que esto salió por equivocación. ¿Cómo va a ser así si está firmado por todos?: por el Fondo de Minería, etc.

¿Y ahora cuáles son los pasos a seguir?

M: Y ahora un poco dependemos del gobierno, porque acá están metidos, la presidenta, el gobernador de Catamarca y el intendente de Andalgalá. Hasta donde puede quedar libre la ciudad de Andalgalá?

La contaminación ya empieza a hacer estragos en nuestras vidas; en Andalgalá tenemos diabetes, tenemos asma, problemas en los riñones, dolores de huesos, las plantas de los pueblos se están secando y a su vez como le afecta a las provincias, si ellos logran instaurar las minas y no hacemos algo, si no nos unimos y no peleamos van a seguir por otras provincias... Si nos echan hacia las ciudades ¿qué va a pasar en las ciudades? ¿Nos vamos a empezar a comer los unos a los otros? (…) ¿Quién los va a recibir en otra provincia? ¿Quién les va a conseguir trabajo? ¿Quién les va a dar casa? ¿Qué van a comer? ¿A dónde van a ir a parar abajo de un puente? Y eso va a suceder si nosotros se lo permitimos.

¿Y a su vez se están manejando por vía judicial?

M: Estamos manejando todo por vía judicial, pero realmente a nosotros nunca nos dieron ni cinco de pelota, no les importa nada, y nos quieren tirar como si fuéramos animales para otro lado (…) Nosotros por ahora dependemos de lo que el gobierno haga, según lo que el gobierno haga, nosotros hacemos pero por suerte hay muchísima gente ayudando, hay abogados también porque en Andalgalá ningún abogado se quería hacer cargo de nuestros papeles porque la minera los extorsiona para que no se meta con la asamblea de autoconvocados, o sea la Asamblea “El Algarrobo”, entonces tuvimos que buscar un abogado de Buenos Aires para que nos defienda. Esperamos que salgamos victoriosos y que no intenten hacernos algo a la gente de la asamblea. Igual somos conscientes de que corremos ese riesgo, pero creo que si no actuamos todos juntos, todo un país, se pueden olvidar de nosotros y después meterse con otro pueblo, Córdoba, Santa Fé o Rosario mismo…

¿Ahora la Asamblea sigue manteniendo el corte?

M: Sí! Seguimos, ahí está.

Lo que nosotros pedimos y hablamos es que los pueblos que tiene algún tipo de contaminación es que hay que empezar a levantarse, porque no podemos esperar a la justicia, ellos lo que quieren es sacarte, sacar dinero. (…) hemos pasado a otra etapa de la vida, de la lucha en donde nosotros tenemos que decirles YA BASTA, queremos libertad para Argentina y que los extranjeros que se vayan, que nos dejen en paz. Nosotros hemos vivido, nuestros ancestros han vivido siempre aquí, que se larguen de aquí una vez por todas, eso pide el pueblo de Andalgalá, que sigamos en alto.

Yo les digo a todos, tenemos que unirnos, me refiero a todas las provincias, a todas las organizaciones que hay que unirse. Nosotros hicimos un juicio por la contaminación de las aguas de Villavil, cuado fuimos a llevar las pruebas las cosas estaban todas mojadas La justicia está pagada, toda la justicia, los gobernantes, vos no podes esperar nada de los gobernantes. Entonces nosotros nos valemos de fotos, grabaciones y la unión de la gente. Si nosotros dejamos que ahora avancen, nos van a hacer pelota el país, entonces nosotros queremos que se nos unan o que se unan, no le pedimos que vayan a pelear por nosotros en Andalgalá, pero estando en sus lugares pueden hacer algo. Ellos no tienen el derecho a venir a hacer lo que están haciendo. ¿Qué tenes que andar vendiendo la vida de la gente? Porque eso no se hace, se está vendiendo la vida de la gente..... Entonces nosotros pedimos a los pueblos que se unan que peleen.

Y es por el agua que estamos peleando. Y es como decimos: el pueblo no se vende y el cerro no se toca porque no lo van a tocar...

Anteriormente mencionabas sobre el trabajo de concientización que lleva adelante la Asamblea.

M: nosotros hacemos un trabajo de hormiga, ir con el documento, explicarle a la gente que lo que dice, explicarle lo más importante: -acá dicen que le van a rematar su casa, léalo. Y vamos casita por casita, golpeando las puertas. Por supuesto que hay gente que no quiere saber nada, pero seguimos. Es muy duro concientizar a la gente, es muy duro lo que nosotros estamos haciendo, pero seguimos. Cuando hay otras asambleas también tratamos de contarles que es lo que está pasando, que tomen conciencia de lo que se está haciendo con la Argentina y se organicen. Creo que llegó el momento que nos tenemos que defender como sea. Yo les pregunto a ustedes, si la Argentina sigue así ¿van a ser inmigrantes en otro país? ¿Van a intentar pasar a otra frontera? Yo no me veo así. Pidiendo agua, matando cualquier animal para comer, para darle a tu hermano. Empecemos a defender a la Argentina, a reunirse con la gente, con toda la gente que le interese. Ustedes ya vieron lo que pasó con Andalgalá, es una ciudad y no les ha importado. Hablen. Hablen, que la gente se concientice.







26 oct 2009

La Universidad de Rio Cuarto rechazó los fondos de La Alumbrera

A pesar de las decisiones en contrario de la mayoría de sus facultades...

El Consejo Superior de La Universidad Nacional de Río Cuarto, por once votos contra ocho, rechazó  los fondos provenientes de mina Alumbrera (YMAD-Aguas de Dionisio-UTE). La decisión del consejo superior de la universidad sienta un precedente difícil de digerir por el resto de los miembros de Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), debido a que de cinco facultades riocuartenses, una sola había votado el rechazo de los fondos mineros, sin embargo el Consejo Superior, por mayoría, tomó la decisión de rechazar los fondos que provienen de la minera que explota yacimientos de cobre y otros minerales metalíferos en proximidades de las poblaciones de Belén y Santa María en la provincia de Catamarca.

Como es sabido, una parte pequeña de dicha explotación minera son fondos que recibe la Universidad de Tucumán, socia de mina Alumbrera. Los daños irreversibles que ocasiona la explotación a cielo abierto con compuestos químicos ha provocado intensas movilizaciones populares de las comunidades afectadas, acciones que impactaron decisivamente, comprometiendo a  todas las universidades del país.
 
En el mismo momento de los hechos radio Universidad de Río Cuarto se comunicó con RENACE por entender que este hecho marca un trascendente capítulo en torno a los fondos mineros para las universidades. Las compañìas mineras no cuentan con la licencia social de los pueblos y pretenden en cambio la "bendición" técnica y científica de las academias.

Javier Rodríguez Pardo
RENACE-UNION DE ASAMBLEAS CIUDADANAS
machpatagonia@gmail.com
011 1567485340



ADEMAS:
La Facultad de Matemática, Astronomía y Física le dijo no a los fondos de la minera. Es la cuarta facultad de la Universidad Nacional de Córdoba que los rechaza.
La solicitud de rechazo había sido formulada por Cristina Arnulphi y otros docentes de FAMAF. Pidieron que se rechacen los fondos de Alumbrera y se promueva la nulidad y derogación de la ley de Inversiones Mineras.
Hasta ahora son 19 las facultades y unidades académicas que rechazaron los fondos de YMAD. Este año la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba fue la primera en rechazarlos a nivel nacional.

Raul Montenegro
FUNAM  - RENACE
0351-155 125 637
raulmontenegro@flash.com.ar


Facultades que rechazaron los fondos (al 20 de octubre de 2009):

Trabajo Social UNER
Ingeniería UNER
Ciencias de la Educación UNER
Bromatología UNER
Psicología UNC
Filosofía y Humanidades UNC
Derecho y Ciencias Sociales UNC
FAMAF UNC
Psicología UNR
Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura UNR
Humanidades UNSA
Humanidades UNCOMA
Humanas UNRC
Educación UNLu
Ciencias Sociales UBA
Arte UNICEN
Unidades académicas que rechazaron los fondos:
Sede Esquel UNPATA
Escuela de Ciencias de la Información (Derecho y Ciencias Sociales) UNC
Escuela de Biología (Ciencias Exactas, Físicas y Naturales) UNC
Universidad Nacional de Rio Cuarto