Preocupa el avance de la soja transgénica en Bolivia
La Coordinación Nacional de la CLOC-Vía Campesina Brasil, reunida en Brasilia los días 13 y 14 de este mes, entre otras cosas, discutió con especial atención y preocupación la información que nos llegó sobre el proyecto de ley "Ley de la Revolución Productiva Comunitaria y la agricultura" , que ahora esta en la agenda de su administración.
CLOC/VIA CAMPESINA SUDAMÉRICA
Carta de la Vía Campesina al Presidente del estado Plurinacional de Bolivia
Al Sr. Evo Morales Ayma Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia
Estimado compañero Presidente Evo,
La Coordinación Nacional de la CLOC-Vía Campesina Brasil, reunida en Brasilia los días 13 y 14 de este mes, entre otras cosas, discutió con especial atención y preocupación la información que nos llegó sobre el proyecto de ley "Ley de la Revolución Productiva Comunitaria y la agricultura" , que ahora esta en la agenda de su administración.
Como organizaciones campesinas, de pescadores, de pueblos indígenas, quilombolas, estudiantes y de pastorales sociales, que vivimos en estos últimos años la liberación y el avance de los transgénicos y su paquete tecnológico en nuestro país, nos sentimos en la obligación política de alertarlo sobre el peligro que sufre la soberanía nacional boliviana en caso de que la ley se haga efectiva. Hemos leído con mucha atención la referida propuesta de ley, y según nuestra evaluación, los artículos 15 y19 expresan claramente la autorización para una invasión de semillas y productos transgénicos en Bolivia.
Además de esto, esta confirmado por estudios y por nuestra propia constatación, que no hay posibilidad de coexistencia entre los transgénicos y la agricultura campesina y tradicional. Lo que vivenciamos es la expulsión de los pueblos indígenas y comunidades, la perdida y la contaminación de semillas nativas entre otros.
Los transgénicos son actualmente la principal herramienta de dominación capitalista en la agricultura, pues coloca el dominio de las semillas en manos de algunas empresas transnacionales. También impone la utilización de químicos y agrotóxicos (herbicidas, fungicidas, insecticidas). Tristemente le decimos que nuestro país después de liberar los transgénicos , se transformó en el mayor consumidor de agrotóxicos del mundo. Esa realidad trae consecuencias devastadoras para la vida humana y para la biodiversidad.
Su excelencia y sabiduría, por su propia historia de vida sabe, que a agricultura comunitaria boliviana ha resistido centenares de años al ataque colonial y capitalista. Bolivia es considerada un patrimonio de variedades genéticas de batatas, maíz, quinua entre otros.
Los pueblos de todo el mundo, en especial los articulados en la CLOC-Vía Campesina , esperan que su gobierno continúe siendo un aliado estratégico de la soberanía alimentaria. contra la agricultura capitalista.
Su excelencia tenga en cuenta que la aprobación de esta ley, con la presencia de los referidos artículos 15 y 19, significará contradecir todo lo que fue manifestado por Bolivia en los diversos foros internacionales, incluido la Cumbre de la Madre Tierra en Cochabamba, y eso significará romper con la alianza con los sectores indígenas, campesinos, ambientalistas en Bolivia , en todo el contienente y en el mundo
Creemos en su compromiso con el pueblos , compañero presidente Evo Morales.
¡NO a los transgénicos, Sí a la vida!
“Las semillas son el patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad”
¡CONTRA EL SAQUEO DEL CAPITAL Y DEL IMPERIO, AMÉRICA LUCHA!
CLOC-Vía Campesina Brasil
MST- Movimiento dos Trabajadores Rurales Sin Tierra
MMC- Movimiento de Mujeres Campesinas
MAB – Movimiento de Atingidos por Represas
MPA – Movimiento de Pequeños Agricultores
PJR – Pastoral da Juventud Rural
CIMI – Comisión Indigenista Misionera
CPT – Comisión Pastoral de la Tierra
ABEEF – Asociación de Estudiantes de Ingeniería Forestal
FEAB
PESCADORES
Fuente: http://www.prensadefrente.org/
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28 jun 2011
7 jun 2011
Semana de la Semilla
Cloc- Via Campesina
31.May.11 :: El Sakeo - Paraguay
Asunción, 30 de mayo de 2011
COMUNICADO
Debido a la inauguración de la “Semana de la Semilla”, que se realiza entre el 30 de mayo y el 1 de junio, en el predio del Ex Seminario Metropolitano, la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y La Vía Campesina Sudamérica, se dirigen a la opinión pública nacional e internacional para manifestar cuanto sigue:
La aprobación en Chile, días pasados, de la Ley de Obtentores de Semillas, a través de la cual se patentarán no solo las semillas, sino que afectará a todo tipo de vegetales, permitiendo, a la vez, ingresar al mercado los productos transgénicos, legitima el despojo a las comunidades campesinas e indígenas y violenta la soberanía alimentaria con un golpe fatal.
Consideramos esto como un grave atropello legislativo y un retroceso para nuestros países porque se traduce en una amenaza latente que puede alcanzar a toda la región, conocida mundialmente por su carácter agroexportador de materias primas y producción transgénica, que no reporta beneficio alguno para la población y solo perpetra crímenes continuos contra la biodiversidad.
Esta ley aprobada en el Congreso chileno favorece solamente a las corporaciones multinacionales como Monsanto y otras, que lucran con el patrimonio y la riqueza genética de los pueblos. Con la privatización de las semillas, se crean condiciones en el país andino para extender los cultivos transgénicos y el uso indiscriminado de agrotóxicos, con todos los efectos que esto entraña: más violación de derechos campesinos, más daño irreversible contra la Madre Tierra.
Esto es resultado de las discusiones que se desarrollan en el marco de la UPOV 91, la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, organismo intergubernamental de la que Paraguay también forma parte desde 1997. Hoy es Chile; mañana, distraídamente, el Congreso paraguayo podría emular a sus colegas andinos en esta coyuntura desfavorable de confrontación de intereses.
La CLOC y La Vía Campesina declaran su lucha permanente contra los agrotóxicos y por la soberanía alimentaria, además de expresar su solidaridad plena con la lucha y la movilización de los campesinos y campesinas de Chile. Sería de lamentar que experiencias como la chilena, bajo un gobierno entreguista y neoliberal, se repliquen en nuestros países. De acuerdo a lo estipulado en la Declaración de Bali, somos víctimas de una guerra por el control de las semillas porque las empresas multinacionales se disponen a atacar deliberadamente a las poblaciones rurales.
Que en esta semana dedicada a nuestras semillas nativas y criollas no olvidemos que existe una propuesta elaborada por los movimientos campesinos e indígenas, el proyecto de ley de protección y defensa de semillas nativas y criollas del Paraguay, que será impulsada por el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) en instancias del Congreso Nacional, bajo el riesgo de la indiferencia de quienes debieran anteponer los intereses colectivos a los individuales.
¡Las semillas campesinas son dignidad, cultura y vida!
¡Por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos! ¡América lucha!
31.May.11 :: El Sakeo - Paraguay
Asunción, 30 de mayo de 2011
COMUNICADO
Debido a la inauguración de la “Semana de la Semilla”, que se realiza entre el 30 de mayo y el 1 de junio, en el predio del Ex Seminario Metropolitano, la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y La Vía Campesina Sudamérica, se dirigen a la opinión pública nacional e internacional para manifestar cuanto sigue:
La aprobación en Chile, días pasados, de la Ley de Obtentores de Semillas, a través de la cual se patentarán no solo las semillas, sino que afectará a todo tipo de vegetales, permitiendo, a la vez, ingresar al mercado los productos transgénicos, legitima el despojo a las comunidades campesinas e indígenas y violenta la soberanía alimentaria con un golpe fatal.
Consideramos esto como un grave atropello legislativo y un retroceso para nuestros países porque se traduce en una amenaza latente que puede alcanzar a toda la región, conocida mundialmente por su carácter agroexportador de materias primas y producción transgénica, que no reporta beneficio alguno para la población y solo perpetra crímenes continuos contra la biodiversidad.
Esta ley aprobada en el Congreso chileno favorece solamente a las corporaciones multinacionales como Monsanto y otras, que lucran con el patrimonio y la riqueza genética de los pueblos. Con la privatización de las semillas, se crean condiciones en el país andino para extender los cultivos transgénicos y el uso indiscriminado de agrotóxicos, con todos los efectos que esto entraña: más violación de derechos campesinos, más daño irreversible contra la Madre Tierra.
Esto es resultado de las discusiones que se desarrollan en el marco de la UPOV 91, la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, organismo intergubernamental de la que Paraguay también forma parte desde 1997. Hoy es Chile; mañana, distraídamente, el Congreso paraguayo podría emular a sus colegas andinos en esta coyuntura desfavorable de confrontación de intereses.
La CLOC y La Vía Campesina declaran su lucha permanente contra los agrotóxicos y por la soberanía alimentaria, además de expresar su solidaridad plena con la lucha y la movilización de los campesinos y campesinas de Chile. Sería de lamentar que experiencias como la chilena, bajo un gobierno entreguista y neoliberal, se repliquen en nuestros países. De acuerdo a lo estipulado en la Declaración de Bali, somos víctimas de una guerra por el control de las semillas porque las empresas multinacionales se disponen a atacar deliberadamente a las poblaciones rurales.
Que en esta semana dedicada a nuestras semillas nativas y criollas no olvidemos que existe una propuesta elaborada por los movimientos campesinos e indígenas, el proyecto de ley de protección y defensa de semillas nativas y criollas del Paraguay, que será impulsada por el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) en instancias del Congreso Nacional, bajo el riesgo de la indiferencia de quienes debieran anteponer los intereses colectivos a los individuales.
¡Las semillas campesinas son dignidad, cultura y vida!
¡Por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos! ¡América lucha!
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31 jul 2009
Boletín cero del colectivo en construcción - Semillas de rebelión
Buscamos contribuir a una articulación y construcción común de la resistencia, partiendo de un apoyo militante a las luchas y experiencias de los pueblos que enfrentan aquí y allá el avance de los agronegocios. Impulsamos la construcción de un colectivo abierto a otras personas y organizaciones que busquen un espacio de debate, acción y resistencia contra el modelo de los agronegocios como expresión del capitalismo, que busca instalarse a costa de las vidas y esperanzas de los pueblos con el envenenamiento con agrotóxicos, con el patentamiento de los alimentos y con una “agricultura sin agricultores”, expulsándolos hacia el hacinamiento y la miseria en las grandes ciudades. Frente a esto, que no es más que un nuevo corolario en continuidad con una conquista que hace 500 años ancló en América Latina, queremos sembrar otras semillas, semillas de rebelión.
La crisis alimentaria y medioambiental que afecta a miles de millones de seres humanos ha puesto en evidencia una vez más que el capitalismo y su sed de ganancias no poseen límites de ningún tipo, ni siquiera cuando está puesta en juego la vida humana y la de otras especies. Esto forma parte de un marco más general, en el cual la estructura del capitalismo global y el accionar de empresas transnacionales (particularmente extractivas) y de los diferentes niveles de gobierno (local, regional, nacional y supranacional) se articulan en torno a la lógica del saqueo privado de nuestros bienes comunes y de la contaminación a un ritmo exponencial; una lógica en la cual el “progreso” irá siempre en desmedro del bienestar y la vida de los pueblos.
Desde mediados de los noventa los así llamados agronegocios han transformado a la agricultura, y con ello la forma de sembrar y de trabajar la tierra, modificando genéticamente muchas especies de semillas. Se trata de un círculo vicioso cuyo último fin es generar ganancias multimillonarias para los grandes pools de siembra y las multinacionales como Monsanto que han logrado patentar, ¡si patentar! la vida.
Decíamos que se trata de un círculo perverso y efectivamente lo es. Basta ver lo que ocurre en particular con el creciente proceso de sojización:
- Un agricultor compra las semillas patentadas a Monsanto y cuando cosecha tiene prohibido guardar semillas para volver a sembrar a futuro, porque éstas “tienen dueño” (cuestión que puede variar según las diferentes legislaciones de cada país), y así cuando tenga que volver a sembrar tendrá que volver a comprar las semillas a los mismos monopolios. Esto es todo lo contrario a lo que los seres humanos venimos haciendo desde que, hace milenios, inventamos la agricultura, es decir, guardar una parte de lo cosechado para volver a sembrarlo a futuro y así reproducir el ciclo de la vida.
- La semilla transgénica (modificada genéticamente) es resistente al glifosato, el pesticida que se utiliza para fumigar y combatir “las malezas” que afectan al cultivo. El glifosato es producido por la misma empresa que modificó la semilla genéticamente, o sea Monsanto. ¡Negocio redondo! Hay que tener en cuenta que el rendimiento y la productividad de cualquier cultivo transgénico es muy “superior” a una semilla común, con lo cual ningún agricultor puede “competir” sembrando semillas no transgénicas, cuestión que lleva al pequeño productor a terminar sembrando transgénicos o a arrendar su tierra a los pools de siembra.
- Con el auge de la sojización las “fronteras agrícolas” se han extendido. Por un lado hacia zonas nunca antes usadas para la agricultura como bosques y montes, ocasionando la tala indiscriminada y acabando con la diversidad de especies animales y vegetales. Por otro lado los cultivos se han acercado cada vez más a los pueblos y las ciudades, cuyos habitantes se ven afectados por las fumigaciones. El glifosato produce enfermedades de todo tipo, respiratorias, alérgicas y cáncer. Basta interesarse por la lucha de la gente del barrio de Ituzaingó en Córdoba que con más de 200 casos de cáncer, se han movilizado bajo la consigna “paren de fumigar” y han logrado frenar las fumigaciones con la movilización popular.
- Todo el proceso de los agronegocios, al requerir menos mano de obra fomenta una “agricultura sin agricultores”, lo que genera además de las migraciones hacia las ciudades, desalojos forzosos y violentos como los que suceden con varias poblaciones, como el caso de la comunidad Wichí en Formosa, con todas las consecuencias que ello acarrea, económicas, sociales y culturales.
- Al mismo tiempo todo este círculo perverso es avalado “científicamente” por universidades y “centros de Estudios” que son financiados por las mismas multinacionales que fomentan su uso, como es el caso de Monsanto que aporta centenares de miles de dólares a la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Rosario con en el aval de la decana y del rector Maiorana. Estamos frente a la subordinación del conocimiento a la forma de dominación vigente, frente a la creación de un discurso basado en las ideas de la nueva “sociedad del conocimiento”, es decir, en el avance de la ciencia y la tecnología en pos de una supuesta posibilidad de desarrollo que, contrariamente a lo que predicaría, encubre consecuencias directas e indirectas sobre la vida de los más explotados y desfavorecidos, los “perdedores” de este pérfido sistema.
- Es evidente que en el medio de la crisis capitalista actual el llamado modelo de los agronegocios “ha venido para quedarse” y por ello mismo es necesario rebelarse y resistirlo. Somos testigos de una crisis alimentaria descomunal y es urgente producir “alimentos que nos alimenten” y no soja transgénica para el bio-diesel o para alimentar cerdos en China.
Buscamos contribuir a una articulación y construcción común de la resistencia, partiendo de un apoyo militante a las luchas y experiencias de los pueblos que enfrentan aquí y allá el avance de los agronegocios (como por ejemplo las madres de Barrio Ituzaingó, en Córdoba, o también en San Jorge, provincia de Santa Fe, donde han logrado detener las fumigaciones), buscando avanzar progresivamente hacia un debate amplio que instale fuertemente esta problemática en la conciencia social, y hacia una organización colectiva de la resistencia que enfrente el poder de los monopolios y la connivencia de los diferentes gobiernos.
En este camino, creemos que la discusión y la difusión contrainformativa son un primer paso necesario para la unión de las diversas fuerzas y el despertar de la conciencia frente al silenciamiento, la desinformación y/o tergiversación que permanentemente circulan en la opinión pública, los medios de comunicación y los espacios académicos.
Apelamos a la construcción de un colectivo abierto a otras personas y organizaciones que busquen un espacio de debate, acción y resistencia contra el modelo de los agronegocios como expresión del capitalismo, que busca instalarse a costa de las vidas y esperanzas de los pueblos con el envenenamiento con agrotóxicos, con el patentamiento de los alimentos y con “una agricultura sin agricultores”, expulsándolos hacia el hacinamiento y la miseria en las grandes ciudades. Frente a esto, que no es más que un nuevo corolario en continuidad con una conquista que hace 500 años ancló en América Latina, queremos sembrar otras semillas, semillas de rebelión.
- EL CAPITALISMO NOS ENVENENA CON SUS AGROTÓXICOS Y PESTICIDAS.
- LAS FRONTERAS AGRÍCOLAS SE EXTIENDEN TALANDO BOSQUES PARA SEMBRAR SOJA Y EXPULSANDO PUEBLOS ENTEROS A LA MARGINALIDAD URBANA.
- EN POCOS AÑOS LAS TIERRAS PARA CULTIVO ESTARAN AGOTADAS Y LAS ARCAS DE LOS MONSANTO LLENAS.
- LA CRISIS CAPITALISTA AVANZA JUNTO AL “PROGRESO” DE LOS AGRONEGOCIOS, MIENTRAS LA CRISIS ALIMENTARIA GENERADA POR ELLOS ES ABERRANTE.
- COMUNIDADES AGRICOLAS Y PUEBLOS SE MOVILIZAN PARA FRENAR LAS FUMIGACIONES CANCERIGENAS EN CÓRDOBA, SANTA FE Y OTRAS PROVINCIAS, ASÍ COMO EN PARAGUAY, BRASIL Y OTROS PAÍSES. SIGAMOS SU EJEMPLO.
Ciudad de Rosario. Santa Fe. 22 de Julio de 2009
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